lunes, julio 03, 2006

Día negro en Valencia

Ha sido un accidente. Y parece que cuando no se le puede echar la culpa a nadie, uno se siente peor. Como si no pudiera vomitar su frustración. Como si dieran igual los lamentos, porque nadie va a pagar por los 34 muertos -de momento- que no han llegado a su destino en el metro de Valencia.
Pero los accidentes ocurren. Que no los tengamos asumidos es otro cantar.
Dice Mar que estamos tan acostumbrados a coger el metro, que está tan a la orden del día -o tan a la puerta de casa-, que nunca pensamos en lo que puede pasarnos cuando subimos al vagón. Como tampoco nos planteamos que nos vamos a caer por las escaleras de casa. Ni que nos va a arañar en un ojo nuestro gato de angora.
Pensamos que lo que nos es familiar no va a fallarnos nunca.
Craso error.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por contribuir a este blog con tus comentarios... pero te agradezco aún más que te identifiques.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...