viernes, marzo 06, 2009

La medalla

Hay medallas que uno siempre lleva consigo. Son una especie de amuletos, un sostén para la vida diaria, un cachito de plata donde agarrarte cuando la vida te da la espalda y tú no tienes más remedio que seguir poniendo la cara. Las tomas en tu mano, las acaricias, les das mil vueltas en contacto con tu piel y llega un momento en el que parece que te alivian. En un momento dado, no hay nada más en el mundo que tu medalla y tú. Tú y tu medalla. Nada más. Y nada menos. Con ella te sobra y te basta, en ese momento dado, para seguir tirando del carro.

Otras medallas las cuelgas en la pared. O las colocas en una vitrina en casa. O en la estantería. Son para lucirlas. Tienes un vínculo íntimo con ellas, sí, pero se te han otorgado en el ámbito de lo público, todo el mundo puede verlas y hasta te han aplaudido cuando te la colgaron del cuello o te hicieron entrega de la cajita pertinente entre abrazos y apretones de manos.

A esas medallas les tienes aprecio, es evidente, pero ya no guardan ese vínculo íntimo contigo, pues bien sabes, desde el momento en que te la otorgan, que ese año te ha tocado a ti, pero que antes les tocó a otros y que otros vendrán que la disfrutarán en años posteriores.


Es lo que ocurre con la Medalla al Mérito de las Bellas Artes. Este año le tocó a Francisco Rivera, pero antes fueron sus dueños José Tomás, Enrique Ponce, José María Manzanares, Curro Romero, Espartaco, Antoñete, Rafael de Paula, Paco Camino, Pepe Luis Vázquez, Ángel Luis Bienvenida o Antonio Ordóñez.

Hasta la fecha, todo torero que guardaba en su casa esa Medalla compartía con el resto de los premiados al menos una de estas dos características: ser un torero de los denominados "artistas", de esos que te ponen el vello de punta y hasta te hacen llorar con uno solo de sus muletazos embriagados de duende; o bien ser un torero de época, un figurón del toreo, de esos que marcan el compás de una, dos, tres, cuatro y hasta diez o doce temporadas, sin apenas despeinarse.

Pero llegó Rivera y cambió la cosa. Porque –vaya por delante el mayor de mis respetos para todo aquel que se viste de luces– Rivera no es ni un torero artista ni un figurón del toreo. Se ponga como se ponga. Y lleve los apellidos que lleve. No es el torero fino y elegante que fue su abuelo. Ni el torero aguerrido que fue su padre. Ni el torero de toreros que fue –y es– su tío Curro. Ni el torero estilista y al mismo tiempo profundo y valiente que demuestra ser su hermano. Se ponga como se ponga.

No sé si la cosa da como para que José Tomás y Paco Camino devuelvan sus respectivos honores –aunque comprendo que se desmarquen de ese nuevo concepto del arte torero que parece tener el Ministerio de Cultura– y, desde luego, me parece una salida de pata de banco la leyenda del veto que esgrimen Morante y su apoderado; ahora bien, César Antonio Molina debería rodearse de mejores consejeros. Al menos en lo que se refiere al ámbito taurino. Porque con esta nueva medalla ha pegado un buen sainete.

P.D.: Por cierto, ya que la medalla pone en pie de guerra a los toreros, les sugiero un nuevo tema de debate que, lejos de enfrentarlos, los uniría y favorecería a la fiesta entera: puesto que les premia el Ministerio de Cultura, ¿por qué no usan sus desplantes para reclamar que ese mismo Ministerio que reconoce su arte sea el que regule su actividad, en lugar de ser el Ministerio del Interior el que haga y deshaga en el toreo? Eso sí que es una incongruencia.

11 comentarios:

  1. Olé por el análisis!

    Rober.

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  2. Noelia, como siempre certera, pero....a mi me parece que tanto Morante, como Camino y Tomas han dicho uno y obrado otros lo que la inmensa mayoria de aficionados pensamos: Esa medalla en manos de Rivera es de laton e desarte.
    Bien lo de la regulacion de los asuntos taurinos por el Ministerio de Cultura, pero visto lo visto, no se yo.
    La solucion podria ser, montar una corrida en Las ventas entre Rivera, Morante y Cayetano con Victorinos, por ejemplo.
    Salud

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  3. De acuerdo, Coronel. Y que toree también José Tomás, por favor.

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  4. Bueno clarom, que toree Tomas tambien y Camino de Juez.
    Besos
    Salud

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  5. Bueno... no sé si Camino está para estos trotes. Ni si deberíamos mezclar la justicia con el toreo, habida cuenta de cómo anda el gremio de los togados...

    P.D.: Coronel, hoy he estado en Rock & Vinos después de los toros y me he acordado mucho de usted. Millones de gracias por semejante descubrimiento.

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  6. Un placer hacer de Cristobal Colon para ti y muchas gracias por acordarte de mi. Me hace ilusion saberme recordado.
    Besos
    Salud

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  7. Noe, totalmente de acuerdo. Los toros a cultura ¡¡ya!!

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  8. Sí, pero que creen un departamento al margen del "jurado" que otorga las medallas, que luego pasa lo que pasa.

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  9. Anónimo6:14 p. m.

    Esta vez Noelia, no pensamos igual, pero me ha gustado el razonamiento.

    Un beso, Musa.

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  10. Si lo bueno es discrepar... pero con razones y sin tirarse las medallas a la cabeza. Digo yo.
    Besotes.

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