"¿Te vas a la tele de las tías buenas?". Era la frase que me repitieron unas cuantas veces hace tres años, cuando empecé a trabajar en laSexta Noticias. Quién me iba a decir que ahora, 35 meses, dos gobiernos y un millón de parados después, esta cadena iba a dejar de ser la tele frívola para convertirse en la voz de los que más están sufriendo esta mezquina crisis.
laSexta Noticias ha sido galardonada con el Premio Iris al mejor informativo, que concede la Academia de Televisión. Y eso es tanto como decir que han premiado a la cadena entera, porque la información y la actualidad protagonizan la mayor parte de su parrilla. Una apuesta arriesgada en un país donde lo que vende es aturullar al personal con líos de tangas y chunda-chundas varios, pero que ha conseguido posicionar a laSexta como el referente de una generación que quiere saber, que no se conforma con lo que le echen, y que prefiere echarse a la calle que a dormir a la bartola.
Corazones en los coches, en las motos y hasta en los vehículos militares. Hoy toda Polonia desafía al frío y sale a la calle con un corazón por bandera. Es el día de la Gran Orquesta de Ayuda Navideña, que recauda fondos para hospitales infantiles con carreras, conciertos y subastas benéficas por todo el país...
Llevaba años esperando un reportaje como éste. No exactamente así, pero algo parecido. Con José Tomás. Sin más cámaras que la mía. De cerca. Observando sus ojos, la manera de mirar a quienes le rodean, su sonrisa, su voz tímida pero segura. Su sencillez. Y todo para contar cómo es el héroe fuera del ruedo. Lejos de ese terreno donde se juega la vida. Al otro lado de ese filo donde corta la respiración de quienes le admiran y despierta las más enervadas críticas de los que intentan desacreditarle asegurando que el toreo no es suicidio -como si ellos supieran la distancia que media entre la cobardía del ahorcado y la verdad tomasista-.
Ayer lo conseguí. Y hoy se ha emitido en laSexta. Habrá quien diga que soy una "tomatósica" -la expresión es de mi querida Carmen Esteban, la persona que quizá sepa más de JT que él mismo-, o sea, una fan radical pro-José Tomás. Pero no. Cierto es que le considero un genio, pero no es menos cierto que, cuando he tenido que darle palos, se los he dado... y bien caros me costaron, por cierto.
Soy vaga hasta para salir. Me envuelve la dulzura de la manta, el tacto ya familiar del cojín acariciándome la mejilla y el soniquete de la tele al otro lado de mi duermevela... y no hay juergas que valgan. No es que la noche me confunda, es que me da pereza. Soy así de sosa.
Por eso me resultan tan interesantes iniciativas como la de Nicko Nogués, creador de 365diasdefestivales.org. ¿Su propuesta? Que acudas a un concierto sin moverte del sofá. Y lo mejor: sin que el artista se mueva de su sofá correspondiente.
Si el Alzheimer hubiera existido cuando se escribieron las Sagradas Escrituras, entre las grandes plagas que sufrió el pueblo egipcio habría destacado ésta por encima de las langostas, la sangre, las ranas, los mosquitos, las úlceras, el granizo de fuego y hielo –que ya tiene que ser jodido, ya, quemar y helar a la vez– o incluso la oscuridad.
Porque sí, el Alzheimer es, en cierto modo, una forma de oscuridad, una tiniebla perenne, unas nubes espesas y extremadamente grises, pero, siendo lo tenebroso algo estremecedor, que suele desagradar a no ser que presumas de gótico, se me antoja aún peor que todo eso.
Tiene los ojos tan grandes que no puede evitar hablar a borbotones por ellos. Y reír a borbotones. Y sangrar a borbotones. Aunque los papeles dramáticos no son, por el momento, los que abundan en su repertorio.
Quizá sea porque a Javier Ambrossi lo que le pone a es ir por la vida con la felicidad a flor de labios y, en la medida de lo posible, chutar con esa alegría a los demás. Siempre hay alguien que viene y lo jode, claro, pero Ambrossi lo intenta. Y lo suele conseguir. Que los demás se rían, digo.
Hoy va la cosa de autopromo. Me hacía mucha ilusión este reportaje sobre fotografía... y mis amigos dicen que ha quedado chulo -qué van a decir, por otra parte-...
Vídeos de calidad, entretenidos... ¡y gratis! Me parece un gran invento. Y no porque yo haya tenido algo que ver con él, sino porque, sin raptos de pasión, lo considero una buena herramienta para los periodistas y para todos aquellos que mantienen un medio online, desde un blog hasta un portal de noticias.
Se trata de AVNC, la Agencia Virtual de Noticias y Contenidos, la apuesta de dos expertos en materia audiovisual que quieren hacerle la vida fácil a tantas televisiones locales y medios online que tienen el continente, pero no el contenido.
Hacerse autopromo no viene mal. A veces pienso que un blog se tiene para eso. Para darte a conocer. Para que te lean. O al menos para que parezca que escribes para alguien. Por eso yo hoy voy a hacerme autopromo. Porque yo lo valgo, o no, y porque yo quiero, sí. Y porque este espacio es mío.
Desde el mes pasado, tengo nuevas oportunidades laborales. Mi colaboración en AR ha crecido y ahora me encargo de realizar la sección cultural/de agenda (música, cine, libros, planes, arte), bajo la batuta de Mar Moreno –por cierto, no os perdáis su entrevista a Anna Gavalda en este último número, os va a encantar–. Y, además, he empezado a trabajar para laSexta Noticias. ¡Las vueltas que da la vida!
Un cubo me tiene sorbido el seso. Así, como suena. Bueno, como suena pero con "Q".
El cubo en cuestión es molón –o cool, como se dice ahora– y pretende conquistar –lo va a conseguir– al público de entre 15 y 35 años. ¿Cómo? Con paredes virtuales hechas de música, cine, moda, deporte, tendencias,... y con presentadores de lujo: Ana Prada y David Moreno en la versión española y Liliana Gonçalves y Zé Bernardino en la versión portuguesa.
Podéis vivir la experiencia In The Qube los domingos a las 23 horas en Digital + (canal 28) o Imagenio (canal 26). ¿Que no podéis esperar? Pues pasaros por la web... o por la página de Facebook o por nuestro Twitter. ¡A la de ya!
Ana Prada y David Moreno durante la grabación del programa.
Después de unos cuantos meses en el dique seco -bueno, seco a medias, pero algo seco-, tengo un nuevo cole. Se trata de un proyecto con mucho futuro que cada vez se hace más presente, una herramienta fundamental para multiplicar los impactos de comunicación de todas aquellas empresas que tengan algo que ver con el ocio o el entretenimiento, en cualquiera de sus vertientes.
Se trata de AVNC, la primera agencia de noticias online exclusivamente dedicada al sector del tiempo libre, y -muy importante- la primera cuyos servicios son completamente gratuitos para los usuarios. Es decir, que si yo quiero utilizar sus vídeos y colgarlos en mi blog, puedo hacerlo con sólo registrarme, sin tener que pagar un céntimo. ¡Genial!
Hacía tiempo que no sonreía como lo hice el pasado sábado. Prometo repetir la operación. Hace falta estirar el cutis. Y con actuaciones tan grandiosas como las de Roberto y Enric, los compis de España Directo, es fácil tirar de sonrisa.
¡¡Gracias, chicos!!
P.D.: Por cierto, querido Roberto, a las sevillanas te reto yo... ;)
Sí, señores. Y señoras. O señoritas. O lo que sea. Soy adicta al Sexo. Y lo reconozco. He tardado en darme cuenta de ello, pero ya saben eso de que si la dicha es buena no hay demoras que valgan en la disculpa. O algo así.
Me enganché tarde. Tan tarde, que aún voy por la primera temporada y ruego a Dios por que alguien se apiade de mi alma y para mi cercano cumpleaños -voy lanzando las redes y las jaculatorias como puedo, sí, es verdad- me regale toooooooooodos los capítulos que me faltan -en este punto, no caeré en la trampa de hacer elogio de la piratería, no vaya a ser que me cierren el blog y me hagan cautiva de un gran multazo que, aviso, no podré pagar, pero sé que mis lectores son buenos entendedores... ¿a que sí, Musa?-.
Mas, aunque llegase tarde, creo haber descubierto el motivo por el que Carrie y sus amigas han enganchado a tantas miles de mujeres en todo el mundo: porque sus problemas y vicisitudes con el sexo contrario -o sea, con los hombres-, son de lo más real y nos suceden a más de las que quisiéramos, por muy rocambolescas que parezcan. Y eso de pensar que hasta las guapas, inteligentes y liberadas se las ven y se las desean para encontrar algo que merezca la pena en este mercado que tan mal está, consuela. Y mucho.
Habrá que esperar hasta agosto para poder recrearse con la película en un sillón de estos incómodos del cine, pero eso sí, con pantalla enorme y sonido surround. Mientras, intentaré empollarme lo que me queda de serie -o sea, casi todo-, para entender cada punto y cada coma del guión del largometraje.
Ah, y me empollaré también el tráiler, que, de momento, es con lo que nos podemos consolar -si dejamos a un lado, claro está, otros tipos de consuelo-.
... no respondo de mis actos. Me da igual cómo cante. De hecho, me da igual si canta, baila, corre o hace encaje de bolillos. Tiene una cara que es para comérsela. Y aunque no sea Séneca, se baja el volumen y se acabó...