Mi canción favorita... sin comentarios.
sábado, noviembre 25, 2006
Un paseo por los blogs
Reconozco que hoy no me he levantado demasiado pronto -para la hora a la que llegué a casa, mejor no haberme acostado-, así que aún no he leído la prensa. Quizá no lo haga -suena fatal, pero es sincero-, porque el sofá me llama a gritos.
Lo que sí he hecho es dar el paseo habitual por la blogosfera -es bastante más divertido que el sobe de tabloide-, con parada y fonda en "La cadena del amor" de Rosa Jiménez Cano -reflexión más que acertada, extraída de Truman Capote-; la sonrisa regalada por Covadonga del Peso con sus lecciones de spanglish; la directa y, a mi juicio, acertada crítica de Victoria Cáceres a la nueva moda de la educación; el tino de Israel Cuchillo -que cita a Bieito Rubido- acerca de la vanidad de los "plumillas"; los "parecidos razonables" de Betialai -otra sonrisa más, con más ironía, para la jornada del sábado-; el nuevo capítulo del viaje musical a cargo de Alfanhui; y el periplo hertziano y ciberespacial del requetepremiado Nacho de la Fuente y su Huella Digital.
Para terminar, el pensamiento de la mañana -puede que sea el del día, porque estoy vaga-: "Una búsqueda comienza siempre con la Suerte del Principiante. Y termina siempre con la Prueba del Conquistador" (El Alquimista, Paulo Coelho). Puede que esta noche tenga que pasar por dicha prueba. En género femenino, claro está. Por si acaso, las espadas están afiladas.
Lo que sí he hecho es dar el paseo habitual por la blogosfera -es bastante más divertido que el sobe de tabloide-, con parada y fonda en "La cadena del amor" de Rosa Jiménez Cano -reflexión más que acertada, extraída de Truman Capote-; la sonrisa regalada por Covadonga del Peso con sus lecciones de spanglish; la directa y, a mi juicio, acertada crítica de Victoria Cáceres a la nueva moda de la educación; el tino de Israel Cuchillo -que cita a Bieito Rubido- acerca de la vanidad de los "plumillas"; los "parecidos razonables" de Betialai -otra sonrisa más, con más ironía, para la jornada del sábado-; el nuevo capítulo del viaje musical a cargo de Alfanhui; y el periplo hertziano y ciberespacial del requetepremiado Nacho de la Fuente y su Huella Digital.
Para terminar, el pensamiento de la mañana -puede que sea el del día, porque estoy vaga-: "Una búsqueda comienza siempre con la Suerte del Principiante. Y termina siempre con la Prueba del Conquistador" (El Alquimista, Paulo Coelho). Puede que esta noche tenga que pasar por dicha prueba. En género femenino, claro está. Por si acaso, las espadas están afiladas.
Violencia: materia pendiente
“Las mujeres de todo el mundo tienen derecho a vivir libres de violencia. Cualquier forma de violencia contra las mujeres representa una privación de los derechos humanos más primordiales”. Éste es un extracto de la Declaración de Beijing del año 1995, la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, y supone la clave de los actos que hoy inundarán calles y foros públicos para conmemorar el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
A la vista de las políticas sociales emprendidas por las diferentes instituciones, pudiera parecer que la sociedad ha tomado conciencia de la lacra que supone el maltrato hacia la mujer. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Aunque las mujeres tienen un mayor respaldo legal y administrativo, que cobra carta de naturaleza con la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, en buena parte de los casos, las denuncias en juzgados y cuarteles de la Guardia Civil terminan por volverse contra las propias víctimas, a quienes sus vecinos desprecian por ‘abandonar’ a sus maridos, que, a los ojos de los demás siempre habían aparecido como ‘buenos hombres’, ‘maridos ejemplares’ y ‘padres abnegados’, volcados en el trabajo para mantener a sus familias. Y aparecían así porque sus mujeres, haciendo gala de una firme discreción, siempre callaron sus malos modos e intentaron darles la vuelta siendo ‘mejores esposas’. Es decir, ‘tragando’ más.
Es cierto que la defensa de un colectivo -en este caso, un género-hasta ahora desprotegido no puede ir en detrimento de otros seres humanos. Así, la Ley Integral resulta discriminatoria, pues no contempla el maltrato hacia el hombre -que, aunque en muy inferior proporción, también existe-, y dicha desigualdad no puede justificarse con el argumento empleado por muchas abanderadas del más visceral feminismo, aquél que reza “si durante tantos años hemos estado nosotras bajo el yugo, no pasa nada porque ahora lo estén ellos un tiempo”. Sin duda, sería más elegante condenar todo tipo de violencia.
A la vista de las políticas sociales emprendidas por las diferentes instituciones, pudiera parecer que la sociedad ha tomado conciencia de la lacra que supone el maltrato hacia la mujer. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Aunque las mujeres tienen un mayor respaldo legal y administrativo, que cobra carta de naturaleza con la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, en buena parte de los casos, las denuncias en juzgados y cuarteles de la Guardia Civil terminan por volverse contra las propias víctimas, a quienes sus vecinos desprecian por ‘abandonar’ a sus maridos, que, a los ojos de los demás siempre habían aparecido como ‘buenos hombres’, ‘maridos ejemplares’ y ‘padres abnegados’, volcados en el trabajo para mantener a sus familias. Y aparecían así porque sus mujeres, haciendo gala de una firme discreción, siempre callaron sus malos modos e intentaron darles la vuelta siendo ‘mejores esposas’. Es decir, ‘tragando’ más.
Es cierto que la defensa de un colectivo -en este caso, un género-hasta ahora desprotegido no puede ir en detrimento de otros seres humanos. Así, la Ley Integral resulta discriminatoria, pues no contempla el maltrato hacia el hombre -que, aunque en muy inferior proporción, también existe-, y dicha desigualdad no puede justificarse con el argumento empleado por muchas abanderadas del más visceral feminismo, aquél que reza “si durante tantos años hemos estado nosotras bajo el yugo, no pasa nada porque ahora lo estén ellos un tiempo”. Sin duda, sería más elegante condenar todo tipo de violencia.
viernes, noviembre 24, 2006
Cambios sustanciales
"Las cosas podían haber acaecido de cualquier otra manera y, sin embargo, sucedieron así". Creo que es la primera mejor frase que he leído nunca en la primera página de un libro.
Corresponde a una novela que -lo confieso, ruborizada- tendría que haber leído mucho tiempo atrás: El camino, de Miguel Delibes. Me la regaló el otro día Germán. Hemos recuperado -en mi caso, podría decir que la he iniciado- la senda de la vida cultural, primero con el cine y después con la literatura.
Si el sábado nos dio por GAL, ayer la cita era en el Instituto Internacional, donde se presentaba el I Premio Internacional de Narrativa Joven de Tritoma. Nadie dijo que sería fácil es el título de la novela premiada. Pedro José Ruiz García, el nombre del ganador, un maestro conquense, volcado en la escritura desde siempre, que en esta su primera obra publicada ha querido retratar el mundo de unos estudiantes que, precisamente porque son muy parecidos al resto de sus compañeros, son únicos y diferentes.
Bonito acto. Bonito y original. Tanto por la puesta en escena, como por la presentación a cargo de Andrés Aberasturi, la intervención de Rosa Navarro -catedrática, escritora y miembro del jurado- y la candidez envidiable de Pedro José -que no "Pedro Ruiz" ni "Pedro J.", nadie se lleve a engaño-.
Con Nadie dijo que sería fácil ya tengo tres libros en la lista de "lecturas pendientes" -tres para empezar, claro... la lista es interminable-: El camino y Vida, éste último, regalo de Paloma, una selección de citas de Paulo Coelho que iré desgranando poco a poco.
Para abrir boca: "Sólo una cosa hace que un sueño sea imposible: el miedo a fracasar".
Corresponde a una novela que -lo confieso, ruborizada- tendría que haber leído mucho tiempo atrás: El camino, de Miguel Delibes. Me la regaló el otro día Germán. Hemos recuperado -en mi caso, podría decir que la he iniciado- la senda de la vida cultural, primero con el cine y después con la literatura.
Si el sábado nos dio por GAL, ayer la cita era en el Instituto Internacional, donde se presentaba el I Premio Internacional de Narrativa Joven de Tritoma. Nadie dijo que sería fácil es el título de la novela premiada. Pedro José Ruiz García, el nombre del ganador, un maestro conquense, volcado en la escritura desde siempre, que en esta su primera obra publicada ha querido retratar el mundo de unos estudiantes que, precisamente porque son muy parecidos al resto de sus compañeros, son únicos y diferentes.
Bonito acto. Bonito y original. Tanto por la puesta en escena, como por la presentación a cargo de Andrés Aberasturi, la intervención de Rosa Navarro -catedrática, escritora y miembro del jurado- y la candidez envidiable de Pedro José -que no "Pedro Ruiz" ni "Pedro J.", nadie se lleve a engaño-.
Con Nadie dijo que sería fácil ya tengo tres libros en la lista de "lecturas pendientes" -tres para empezar, claro... la lista es interminable-: El camino y Vida, éste último, regalo de Paloma, una selección de citas de Paulo Coelho que iré desgranando poco a poco.
Para abrir boca: "Sólo una cosa hace que un sueño sea imposible: el miedo a fracasar".
sábado, noviembre 18, 2006
Parió la burra
No tengo mucho tiempo, porque tengo que ir a darme mi sesión de rayos UVA para estar tan negra por fuera como por dentro, pero, a vuelapluma, con un café en una mano y una tostada en la otra, dejo el rastro periodístico de la noticia más esperada -al menos por quienes aguardaban el resultado como condición sine qua non para emprender el merecido periplo vacacional-: la concesión de la plaza de Las Ventas.
Se veía venir -aunque de eso hablaré luego-: la frase del día fue "and the winner is... Choperita!!!". Los medios del toro se llevaron las manos a la cabeza -cada uno en su justa medida-, y algunos de los generalistas, también. Otras redacciones, en cambio, "le pasaron el muerto" a la sección de Madrid, que en esta ocasión hizo prevalecer la nota de prensa oficial sobre la línea de investigación crítica que tan buenos resultados ha deparado en casos recientes como los escándalos urbanísticos de Ciempozuelos o Villanueva de la Cañada.
Mario Juárez y Antolín Castro se mojan en sus respectivos medios, y Betialai e Israel Cuchillo se cruzan al pitón contrario en sus bitácoras.
Los programas de radio del domingo se presentan interesantes... más que nada para ver si hay preguntas incómodas o si se opta por la línea recta -por ser la más simple- para evitar cabreos de temporada.
Yo, de momento, me voy a regalar una mañana de cuidados personales. Luego sigo desperezándome.
Ah... y que sea enhorabuena.
Se veía venir -aunque de eso hablaré luego-: la frase del día fue "and the winner is... Choperita!!!". Los medios del toro se llevaron las manos a la cabeza -cada uno en su justa medida-, y algunos de los generalistas, también. Otras redacciones, en cambio, "le pasaron el muerto" a la sección de Madrid, que en esta ocasión hizo prevalecer la nota de prensa oficial sobre la línea de investigación crítica que tan buenos resultados ha deparado en casos recientes como los escándalos urbanísticos de Ciempozuelos o Villanueva de la Cañada.
Mario Juárez y Antolín Castro se mojan en sus respectivos medios, y Betialai e Israel Cuchillo se cruzan al pitón contrario en sus bitácoras.
Los programas de radio del domingo se presentan interesantes... más que nada para ver si hay preguntas incómodas o si se opta por la línea recta -por ser la más simple- para evitar cabreos de temporada.
Yo, de momento, me voy a regalar una mañana de cuidados personales. Luego sigo desperezándome.
Ah... y que sea enhorabuena.
jueves, noviembre 16, 2006
... y además, poner la cama
Ser periodista es, a menudo, lo más parecido a arrastrarse por las esquinas. De nada le vale a uno el título que luce en la pared, y, las más de las veces, tampoco la experiencia que glosa el curriculum. En ocasiones extremas, tampoco valen los amigos. Casi siempre, lo que vale para poder ejercer la profesión es dejarse mangonear la mayor cantidad de horas posible y al menor precio que se pueda. Si es gratis, mejor que mejor. Y si de vez en cuando pones tu propio ordenador -o similar-, pues mira qué bien.
Esta reflexión viene al caso por dos artículos leídos en un período muy corto de tiempo: el primero, el comentario de Alfanhui respecto a la reestructuración/fusión de las redacciones de 20 Minutos; el segundo, las críticas al proceso de selección de ¿periodistas? para la redacción de la empresa pública Interalmería TV.
El primero de los sucesos lleva a pensar que el futuro de la profesión consiste en hacerse con un traje similar al del Inspector Gadget, para tener a mano cámara, mesa de edición, micrófono, grabadora, set de iluminación, autocue, mesa de mezclas... y un sinfín de útiles que permitan al antaño "plumilla" realizar al mismo tiempo las funciones de redacción, edición, grabación, realización,... o sea, todo el "proceso productivo" de la noticia.
La segunda de las noticias confirma lo que la realidad me ha llevado a pensar desde hace mucho tiempo: que para ser periodista no hace falta perder el tiempo durante cinco años en la Facultad de Ciencias de la Información. Para ser periodista, lo mejor es estudiar una carrera que te permita colgar en la pared un título "de provecho" y, después, "invertir" en un máster o similar que te permita recuperar tu inversión con una beca ínfima durante un año en el medio que te ha "formado". Con suerte, luego te colocarás con un contrato basura. Y, si hay más suerte todavía, ese sueldecillo te permitirá, si te olvidas de él para "donarlo" a una hipoteca, tener un piso propio dentro de veinte años.
Como diría quien yo me sé... además de "p" (...eriodista??), me toca poner la cama.
Esta reflexión viene al caso por dos artículos leídos en un período muy corto de tiempo: el primero, el comentario de Alfanhui respecto a la reestructuración/fusión de las redacciones de 20 Minutos; el segundo, las críticas al proceso de selección de ¿periodistas? para la redacción de la empresa pública Interalmería TV.
El primero de los sucesos lleva a pensar que el futuro de la profesión consiste en hacerse con un traje similar al del Inspector Gadget, para tener a mano cámara, mesa de edición, micrófono, grabadora, set de iluminación, autocue, mesa de mezclas... y un sinfín de útiles que permitan al antaño "plumilla" realizar al mismo tiempo las funciones de redacción, edición, grabación, realización,... o sea, todo el "proceso productivo" de la noticia.
La segunda de las noticias confirma lo que la realidad me ha llevado a pensar desde hace mucho tiempo: que para ser periodista no hace falta perder el tiempo durante cinco años en la Facultad de Ciencias de la Información. Para ser periodista, lo mejor es estudiar una carrera que te permita colgar en la pared un título "de provecho" y, después, "invertir" en un máster o similar que te permita recuperar tu inversión con una beca ínfima durante un año en el medio que te ha "formado". Con suerte, luego te colocarás con un contrato basura. Y, si hay más suerte todavía, ese sueldecillo te permitirá, si te olvidas de él para "donarlo" a una hipoteca, tener un piso propio dentro de veinte años.
Como diría quien yo me sé... además de "p" (...eriodista??), me toca poner la cama.
viernes, noviembre 10, 2006
"Paquito" coraje
Decía que lo suyo en Sapporo era algo así como que un austríaco lograse salir a hombros de la plaza de toros de Las Ventas. Claro. Es que Francisco Fernández Ochoa, ‘Paquito’, era un auténtico torero. Más aún: un figurón.
Lo demostró sobre los esquíes, desde los que enseñó a todos los españoles que existían los deportes de nieve, pero lo demostró,incluso con más fuerza, cuando el cáncer le plantó la batalla y se le plantó delante, así, como suceden estas cosas, sin previo aviso.
Y ‘Paquito’, que se lanzaba al ruedo siempre, sin excusas, paró, templó y mandó en su enfermedad hasta el último momento. Hasta que la vida le tocó los tres avisos. Y siempre con la entereza y la elegancia que sólo tienen los maestros, los que han nacido para ir por el mundo dando lecciones de clase.
Tuvo tanta clase dibujando naturales con la muleta en la mano izquierda, como cuando, apoyado en dos muletas de otra clase, a modo de bastones,recordaba la memoria de otro vecino suyo, José Carlos Morales, en los tendidos de la plaza de toros de Cercedilla. Era el mes de marzo y ‘Paquito’ estaba irreconocible por los efectos de la quimioterapia. Irreconocible pero nunca rendido,pues,sonrisa en ristre,saludaba a sus vecinos como si por él no hubiera pasado el tiempo ni la vida. Como si acabase de regresar de Sapporo, con su medalla de oro y su capa española.
Dos meses después,en pleno San Isidro,‘Paquito’ parecía otro cuando recibía el brindis de otro torero-esquiador, ‘El Fandi’. Con la misma sonrisa pero con mucha más fuerza,‘Paquito’ le devolvió al torero granadino la montera con una enseñanza que todos debiéramos aprender: que en la vida la mejor Puerta Grande, la que siempre merece la pena cruzar en hombros,
es la del cariño de los tuyos. La de irte a la cama sabiendo que has luchado hasta el final,que nunca te has dejado ganar la batalla, que no importa dónde estuvieras antes, dónde estés ahora o dónde vas a estar mañana.
Que lo que verdaderamente vale es tener el coraje de seguir, de seguir y seguir siguiendo, hasta que la vida te toque el tercer aviso.
Que lo importante es seguir siguiendo... y seguir ‘en torero’.
Lo demostró sobre los esquíes, desde los que enseñó a todos los españoles que existían los deportes de nieve, pero lo demostró,incluso con más fuerza, cuando el cáncer le plantó la batalla y se le plantó delante, así, como suceden estas cosas, sin previo aviso.
Y ‘Paquito’, que se lanzaba al ruedo siempre, sin excusas, paró, templó y mandó en su enfermedad hasta el último momento. Hasta que la vida le tocó los tres avisos. Y siempre con la entereza y la elegancia que sólo tienen los maestros, los que han nacido para ir por el mundo dando lecciones de clase.
Tuvo tanta clase dibujando naturales con la muleta en la mano izquierda, como cuando, apoyado en dos muletas de otra clase, a modo de bastones,recordaba la memoria de otro vecino suyo, José Carlos Morales, en los tendidos de la plaza de toros de Cercedilla. Era el mes de marzo y ‘Paquito’ estaba irreconocible por los efectos de la quimioterapia. Irreconocible pero nunca rendido,pues,sonrisa en ristre,saludaba a sus vecinos como si por él no hubiera pasado el tiempo ni la vida. Como si acabase de regresar de Sapporo, con su medalla de oro y su capa española.
Dos meses después,en pleno San Isidro,‘Paquito’ parecía otro cuando recibía el brindis de otro torero-esquiador, ‘El Fandi’. Con la misma sonrisa pero con mucha más fuerza,‘Paquito’ le devolvió al torero granadino la montera con una enseñanza que todos debiéramos aprender: que en la vida la mejor Puerta Grande, la que siempre merece la pena cruzar en hombros,
es la del cariño de los tuyos. La de irte a la cama sabiendo que has luchado hasta el final,que nunca te has dejado ganar la batalla, que no importa dónde estuvieras antes, dónde estés ahora o dónde vas a estar mañana.
Que lo que verdaderamente vale es tener el coraje de seguir, de seguir y seguir siguiendo, hasta que la vida te toque el tercer aviso.
Que lo importante es seguir siguiendo... y seguir ‘en torero’.
jueves, noviembre 02, 2006
Se busca compañero de sueños
Leo con perplejidad que "un equipo de la Universidad Northwerstern, en Estados Unidos, ha realizado un profundo estudio sobre la hormona que genera estrés en la gente. De este experimento se desprende que el humor con el que las personas se acuestan afecta directamente a los niveles de cortisol. Esta hormona se dispara en momentos de estrés y es la responsable de la obesidad, el colesterol, la depresión e, incluso, del aumento de la presión sanguínea. De acuerdo con el estudio, las personas que duermen solas se despiertan con una tasa más alta de cortisol que las sueñan acompañadas. Además, destaca que algunos individuos que se llevan las preocupaciones a la cama amanecen con desórdenes hormonales que pueden incidir en su salud, elevar el estrés o causar obesidad o depresión".
Voy a tener que buscar alguien con quien dormir... ¿o valdrá mi peluche del torito de Osborne?
Voy a tener que buscar alguien con quien dormir... ¿o valdrá mi peluche del torito de Osborne?
Una de saludos
No quiero terminar este jueves/lunes (es extraño recomenzar semana tras un miércoles festivo) sin acordarme de dos amigos.
Uno de ellos -cuyo nombre no revelaré, porque él sabe de sobra que me refiero a su persona y a nadie más le importa de quién se trata- me dio ayer la alegría del día al comunicarme que le habían dado el alta médica. Había que estar hecho un auténtico jabato para lograrlo. A veces las cosas más fáciles, las que menos se muestran ante los ojos de los demás, son las que más cuestan. Enhorabuena, amigo. Hoy te admiro un poco más -sé de lo que hablo-.
El otro amigo se llama Alberto y comparte conmigo afición a los toros y sufrimiento por el Atleti. Se ha roto un nudillo por una caída inapropiada... un varetazo que le tendrá "apartado de los ruedos" una semana. Mi consuelo es que no habíamos quedado... porque si quedamos se pone malo seguro. A curarse, guapo...
Uno de ellos -cuyo nombre no revelaré, porque él sabe de sobra que me refiero a su persona y a nadie más le importa de quién se trata- me dio ayer la alegría del día al comunicarme que le habían dado el alta médica. Había que estar hecho un auténtico jabato para lograrlo. A veces las cosas más fáciles, las que menos se muestran ante los ojos de los demás, son las que más cuestan. Enhorabuena, amigo. Hoy te admiro un poco más -sé de lo que hablo-.
El otro amigo se llama Alberto y comparte conmigo afición a los toros y sufrimiento por el Atleti. Se ha roto un nudillo por una caída inapropiada... un varetazo que le tendrá "apartado de los ruedos" una semana. Mi consuelo es que no habíamos quedado... porque si quedamos se pone malo seguro. A curarse, guapo...
Una relectura pendiente

Diversos motivos me han llevado a pensar hoy de nuevo en una lectura hace tiempo olvidada: Mientras vivimos, de Maruja Torres (Premio Planeta 2000).
Recuerdo que, cuando leí sus páginas, me identifiqué, en parte, con la joven fan de la escritora protagonista. Me habría encantado que mi ídolo, la Rigalt, me hubiera "contratado" como secretaria -o como negra para que la abanicase, incluso- y mucho más que hubiera sido para ella el "banco de pruebas" donde ella pudiera inspirarse para, como en la novela de la Torres, escribir una nueva novela.
Pero enseguida comprendí que yo no soy nada ejemplar, ni para la Rigalt ni para nadie. Y que, además, yo no soy como la fan de la novela, porque no vampirizaría a mi ídolo para lograr mis objetivos profesionales -al menos eso creo-.
Voy a leer la novela una vez más. Espero encontrarla entre las cajas de libros que aún tengo por desembalar. Si no, lo sacaré de la biblioteca. O puede que incluso la compre de nuevo. Todo sea por la inspiración.
Mientras, me quedo con esto:
“Si quieres escribir, primero debes conquistar tu soledad, que es el lugar sin límites en donde el escritor trabaja.”
miércoles, noviembre 01, 2006
Meme
Me piqué con el meme de Rosa... y éste es el resultado. Para que os alegréis el Día del Cementerio...



Suscribirse a:
Entradas (Atom)
