miércoles, octubre 10, 2007

[Sin título]

Se mira al espejo y no se reconoce.

Quisiera saber cómo ha llegado hasta allí.

Cómo es que ahora tiene todo el pelo blanco, blanco entero, con sólo treinta años, cuando hace apenas dos, justo antes de que empezase el final, tenía el pelo negro, pero negro negro, negro y fuerte, y estaba hecho un roble, y ahora, joder ahora, ahora no puede ni moverse de la cama y le ha costado un mundo levantarse al baño y, por el camino, agarrarse a la cómoda para mirarse al espejo.

Y joder, si es que no se tenía que haber mirado, coño, para qué se mira, si no han pasado ni dos años y parece que han pasado veinte, mierda, con lo bien que estaba, por qué se hizo el valiente, por qué no pidió ayuda, por qué se encerró, se encerró entre las cuatro neuronas de su mente calenturienta y puso esa máquina diabólica a trabajar a toda caña, dando vueltas, una, dos, tres, cuatro mil vueltas, y luego cuatro mil más, y así, una detrás de otra, y un día tras otro, joder, que parecía que no pasaban los días porque no podía dormir y se le juntaba la luna con el puto despertador, que no le despertaba porque no había dormido, sólo le recordaba que ahí tenía delante un día más, vaya mierda, un día más y una noche menos, que lo único que le gustaba era la noche, aunque no pudiera dormir, aunque sólo pudiera pensar, pensar y darle mil vueltas a todo, y todo para no llegar a nada, para no entender nada, y para que nadie le entendiera a él, para que no entendieran que no quisiera salir con nadie, que no quisiera hablar, que apagase el teléfono, que desconectase todos los cables, que casi no dijera ni "buenos días", que llegase, fichase, currase, volviese a fichar, se marchase a casa, le diera cuatro mil vueltas a todo y ale, otra vez a llegar, fichar, currar y así todo el tiempo, un día detrás de otro, y una noche, y otra más, hasta que el día se hizo noche, y la noche se hacía eterna, y un día, no sabe cómo, le dijeron que no volviera, que mejor que se quedase en casa, que se quedase al menos un tiempo, un tiempecito nada más, hasta que se sintiera mejor, pero resulta que el tiempo duraba ya casi dos años, y él no estaba mejor, ni iba a estarlo nunca, porque de día todo se veía igual que en la noche y la noche no se acababa nunca pero no le dejaba dormir y los pocos incondicionales que le quedaban le iban mirando como con pena, que creían que él no se daba cuenta pero sí, que sí, coño, que sí, que podía ser esquizofrénico, pero no gilipollas.

Foto: "Esquizofrenia", por "my_heart_flo" en Flickr.

10 comentarios:

  1. Anónimo9:16 p. m.

    Vaya rollo...

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  2. Pues sí... tienes toda la razón.

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  3. betialai7:29 a. m.

    Uuuufffffff, ¡qué alegría!. Ayer no si es que lo veía todo tirando a negrísimo, pero me dio el pápito que estabas a punto de cometer una morantada. Ya leo que no lo cual es un alivio. Y, fenomenal el post; desgraciadamente vivimos tan metidos en nosotros mismos que cada vez somos menos capaces de intentar comprender a la gente que sufre por un motivo u otro. No es tu caso, claro, a la vistá esta el como te has podido meter dentro de alguien que, como tantos en esta puñetera sociedad, lo está pasando fatal y tragándoselo él solito.

    Un beso muy fuerte

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  4. Anónimo9:56 a. m.

    Es interesante, no es ningún rollo. Sigue escribiendo, me despido YA por otra temporada, que será muy larga.

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  5. Beti, muchas gracias. Ojalá tuviera las narices y el arte de cometer morantadas. Me temo que me puede la mediocridad.

    Anónimo: gracias por hacerme caso y espero que la temporada sea tan larga como mi propia vida.

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  6. Oye, Noelia. Que me encanta. Que me parece una descripción estupenda de sentimientos humanos y una evolución personal única. Sigue escribiendo por favor.

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  7. Gracias, Javier. Me animáis mucho... sobre todo porque una tiene la autoestima justa para no volverse más majara de lo que está. Ah... y, aunque no te comente, yo también paseo por tu blog... Besos.

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  8. Me encanta el post como todos los que escribes, es fascinante ver cómo puedes describir tanto con tan pocas palabras.

    Enhorabuena y un beso

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  9. Me sacáis los colores... gracias, Javi. Espero que si algún día puedo publicar, también tenga este éxito entre mis potenciales lectores... Vale, ya... ya estoy soñando antes de tiempo... me voy a dormir.

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  10. Pues a mi me ha encantao, no me parece ningún rollo. De hecho es super atrayente. La primera línea te atrapa y no te deja parar de leer hasta el final. Y mira que yo no soy de leer posts largos. Genial Noelia. Muchos besos.

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Gracias por contribuir a este blog con tus comentarios... pero te agradezco aún más que te identifiques.

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