domingo, febrero 25, 2007

Un Belmonte de Matrícula

De Matrícula de Honor. Así puede calificarse el Belmonte de Rubén Olmo.

No podía haber mejor manera de comenzar una noche de sábado. En un teatro lleno hasta la bandera -565 localidades, que ya es decir-, el bailarín y coreógrafo sevillano hizo un repaso por la interesante e intensa biografía de Juan Belmonte, perfectamente contextualizada en una época de gloria del toreo y del arte en general, en la que los toreros eran dioses que hacían gravitar a su alrededor a todo bicho viviente, en especial a las mujeres.

Su rivalidad con Joselito es uno de los grandes argumentos del montaje. Rivalidad indiscutible en la plaza, que fuera de los ruedos se transformó en algo más que la amistad. Hasta tal punto, que, tal como recoge "Belmonte, la danza hecha toreo", la muerte de Gallito en Talavera conmociona a Belmonte de tal manera, que el trágico suceso puede señalarse como el inicio de la decadencia del Pasmo de Triana, que le llevaría de cabeza al suicidio, años después.

Hay que ser muy aficionado -y muy bueno- para poner en escena una obra de esta envergadura. Una obra en la que se respira toreo, en la que se dibujan muletazos con cada compás, en la que se siente el miedo del hombre, la gloria del héroe y el embrujo de su figura.

Y todo ello con una técnica inmejorable y un hábil manejo del flamenco, la copla y el clásico español. La combinación mágica de estos elementos -amén de un argumento que engancha desde el principio y que se hace perfectamente inteligible, aun para el espectador que jamás oyó hablar de toros- hace que las dos horas de espectáculo pasen en un suspiro.

No es de extrañar que la última reación de Rubén Olmo figure entre los candidatos al Premio Max de las Artes Escénicas en las categorías de Mejor Intérprete Masculino de Danza (Rubén Olmo, Adrián Mejías, David Coria, David Coronel, Jonatan Miro y Raúl Ortega) Mejor Espectáculo de Danza, Mejor Coreografía, Mejor Dirección de Escena (a cargo de Esteve Ferrer), Mejor Director Musical, Mejor Diseño de Iluminación (Juanjo Llorens), Mejor Intérprete Femenina de Danza (Ana Agraz, Eli Ayala, Sara Campos, Vanesa Vento, Vera León y Victoria Rodríguez), y Mejor Empresario o Productor Privado de Artes Escénicas (Compañía Rubén Olmo y Libélula Producciones S.L., de Oriol Subirana).

Ea. Y los taurinos sin enterarse. Como siempre.

1 comentario:

  1. Anónimo7:55 p. m.

    pues si a Oriol Subirana le dan un premio sera al de mejor estafador por no pagar a nadie... la verdad es que tambien hay que tener "ARTE" para estafar de esta manera

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