jueves, mayo 15, 2008

400

Los números redondos pueden tener picos, pero merecen fiesta aparte. Al menos según la costumbre. No importa la primera de las cifras, pues lo que cuenta es el cero o el cinco que se le adosa detrás. Y si son varios ceros y pocos cincos, mejor.

En la categoría de números festejables, las centenas tienen trato de favor. Los millares, más, pero es que abundan poco. Las decenas, en cambio, están infravaloradas porque las cumple cualquiera.

Luego están, más allá del cero, los cuartos de centena. O sea, el veinticinco, el cincuenta -que merece mención aparte, pues además de cinco viste cero- y el setenta y cinco. Es lo que llaman bodas de plata, de oro y de platino. Y tal como avanzan las estadísticas de divorcio, las de plata ya son un logro en toda regla.

Yo, la verdad, no me fijé en los datos de la página de entrada de este blog cuando el contador marcó las cien, las doscientas o las trescientas entradas. Pero sí llevo días pensando que después de la 397 llega la 398, luego la 399 y después, el número redondo, con picos, pero redondo: el 400.

Por eso ayer me dio grima escribir. Más que grima, miedo. Por no estar a la altura de la situación, que es decir poco, porque la situación no dejo de ser yo misma y altura, lo que se dice altura, tengo poca.

Pero digo yo que no voy a dejar de escribir el post de las cuatro centenas por miedo. Y menos por miedo a un botijín como la que suscribe. Tampoco es que vaya a comprar pasteles para celebrarlo, que la Operación Bikini empieza a dar sus frutos y no es cuestión de cagarla por un par de ceros con un cuatro delante.

Puestos a celebrar, elegiría, por ejemplo, un trapito nuevo. O unos zapatos. O un bolso. O las tres cosas. Sí, las tres cosas. Trapo, zapatos y bolso. Y viaje, ya de paso. Que los estrenos saben mejor cuando llegan en plena tourné.

Por cierto: lo escribo al final, pero no es por ello menos importante. Al revés: no sólo no es lo de menos, sino que es lo demás. Gracias por estar ahí. Por aguantarme cuatrocientas rayaduras y estar dispuestos a seguir aguantando. No sé si otras cuatrocientas más o solamente cuatro, pero por aguantarme.

Por eso, porque estáis, os regalo una cancioncita que tenía medio olvidada.

Buen día. Aunque sea quince.




Beth, "Estás".

9 comentarios:

  1. Enhorabuena guapísima!!! 400 entradas??' wow! qué pasada! jejej y no nos des las gracias a nosotros, porque eres tú la que ha hecho que estemos aquí, la nos ha enganchado :) Muchos besos y felicidades otra vez :)

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  2. Estoy de acuerdo con Mara. Las gracias, nosotros a ti. 400 felicidades y que sean muchas más.

    ¿Y el 15 no es la niña bonita...? Pues eso...

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  3. Enhorabuena y que cumplas 400.000 entradas más!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Besazo

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  4. Anónimo6:04 p. m.

    Muchas Felicidades !!! Y a por otras 400 más que ésto es sólo el principio.

    Un beso muy fuerte y mucha suerte que te la mereces.

    Conchy.

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  5. Enhorabuena Noe¡¡¡ Gracias por esas teclas. Un besazo.

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  6. ¡¡Me voy un rato y tengo overbooking!! Jejejejeje... A ver, por partes:

    Mara, guapísima, siempre al quite. Tú sí que nos tienes enganchaditos con tu país de Siempre Jamás... Un beso enorme. Nos vemos en las oposiciones.

    Juan: tú también llevas un buen balance, ¿eh? Tienes razón en que el quince es la niña bonita, pero para mí dejó de serlo hace algún tiempo, y me persigue. Habrá que cambiar la suerte.

    Javi, guapetón... que yo las cumpla y tú las leas...

    Conchy: tú sí que te lo mereces "todo, todo y todo", como la del anuncio... y ánimo con lo que tú ya sabes, que también puedes.

    Críptica: a ver si en las próximas cuatrocientas se me pega algo de ti, que eres una auténtica fenómena.

    Besos por doquier -pero castos, eso sí-.

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  7. felicidades, no muchos lugares llegan al 100.

    Muy buena la definición de las cifras, muy bien desmenuzadas.

    Sigue así y algún dia te daremos las gracias por los 800.

    Besos.

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  8. Gracias, William. Tú tampoco vas mal, ¿eh?

    Besos.

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  9. Gracias por tus cuatrocientas cancioncillas que parten de ti hacia todos. Gracias por ser así, y por los trazos que dejas en el cuaderno de la vida. Un deseo, ¿dónde está el infinito?, ¿en tu mente?. Seguro.
    Gracias por estar ahí.

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Gracias por contribuir a este blog con tus comentarios... pero te agradezco aún más que te identifiques.

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