lunes, octubre 13, 2008

A sangre y hiel

Hoy hace tres años de la última vez que hablé contigo. Tres años ya, fíjate. Quién nos lo iba a decir. Quién iba a decirnos que, después de no despedirme, y después de no dejar que tú te despidieras, hoy, tres años después, iba a acordarme de aquella tarde.

Iba a decir que llovía, pero no. O sí. No lo sé, vaya. Es que quería hacer la cosa más poética.

Pero las riñas no tienen rima posible. No valen para componer versos. Ni mucho menos estrofas.

Los gritos no suenan bien. Las malas caras no inspiran. El corazón en los puños impide que puedas abrir los dedos para dar a manos llenas.

¿Sabes? Me he arrepentido muchas veces de aquella conversación. De haberte colgado sin dejarte terminar. De no haberte escuchado. Una vez más.

Pero no me dejaste otra opción. No podía permitirme seguir calándome con tus lamentos. No podía seguir siendo cómplice de tu chantaje. Ni continuar tolerando tus amenazas veladas.

No podía.

Y me hice la valiente, aun a riesgo de sentirme cobarde por el resto de mis días.

Pero hay cosas que no tienen vuelta atrás.

Palabras que no pueden borrarse, aunque no se hayan escrito.

Y otras que jamás se escribirán, porque duelen demasiado, y salpican sangre y hiel.

Y yo no quiero seguir sangrando. Y, ¿sabes?, me he propuesto endulzar cada trago de amargor que me espere en esta copa engañosa que te llenan de por vida.

Pero no te quedes con lo malo. Allá donde estés, recuérdame con cariño. Si puedes.

Yo también lo intento.

Y aunque no lo creas, muchas cosas de las que he logrado en estos tres últimos años han ido, en parte, por ti.

Ahora toca volver a enterrarte sin duelo... en la ladera de un monte... o donde quieras imaginar. Aunque no nacieras en el Mediterráneo.



Joan Manuel Serrat, Mediterráneo.

Eso iba por ti. Esto, por mí, que soy más flamenca. Y me lo merezco, qué quieres que te diga.




Camarón de la Isla y Joan Manuel Serrat, La saeta.

15 comentarios:

  1. Anónimo11:18 p. m.

    Noelia, que bueno es reconocer que a veces hacemos las cosas no del todo bien. Acordarte tres años despues te honra.
    Viendo los videos, te imagino mas fuerte y mas flamenca, claro. Si hubierais seguido juntos te lo abrias "comido".
    Es lo que tiene tener fuerza y caracter.
    Me a gustado mucho, porque ya sabes de mis andanzas por esos terrenos.
    A tus pies
    El Coronel

    ResponderEliminar
  2. Hola guapa!!una decisión valiente y dolorosa la que tomaste hace tres años. Al igual que le acosejas tu, o que aconsejo que tu también te quedes con lo bueno y no con lo malo.
    Un besazo

    ResponderEliminar
  3. Noe: el día que regresaba de mi Cái, con el corazón hecho trizas y siete años de mi vida metidos en cajas de cartón; el día más triste de mi vida, ese día es que no pude alzar los ojos porque los tenía llenos de lágrimas, cogí el móvil y tecleé casi a ciegas un par de frases que a veces me he repetido. "A pesar de todo, te recordaré con una sonrisa". La otra me la guardo para mí.

    Pues eso, mi niña. Sin sangre, sin hiel. Recupera tu sonrisa, recupera tus latidos e intenta recordar con cariño lo vivido. Por tu salud, sobre todo.

    Las derrotas son las que nos hacen crecer. Yo me noto con un par de tallas más en eso que unos llaman almas, otros cojones o simple experiencia vital. Por encima de la sangre y de la hiel.

    Mil besos, cuídate ese catarro y esas dolencias del alma.

    ResponderEliminar
  4. Coronel: me acuerdo casi todos los días. Siempre pienso que lo pude hacer mejor, pero también termino pensando siempre que él no me dejó. No sé si tengo fuerza y carácter o, simplemente, sobrevivo... Gracias, en cualquier caso, por tu ánimo. Aunque te aseguro que tus andanzas no son por "esos" terrenos. Siempre confundo al escribir...

    Lorena: no tengo más remedio que acordarme de lo bueno, nada más. Esa persona era demasiado importante, demasiado cercana, como para hacer otra cosa.

    Berrendita: qué te voy a contar. Ya hablaremos de este tema otro día. Esto no te lo he contado. Y te aseguro que no te lo imaginas. Pero bueno, él, en un rapto de locura, pretendió hacernos trizas, a mí y a las dos personas que más quiero en el mundo, y me enorgullezco al descubrir que no lo consiguió.

    Besos a los tres.

    ResponderEliminar
  5. Chantajes en esta vida, los justos, sin duda... Y menos los emocionales, esos tan cotidianos que hay gente que los acepta casi sin darse cuenta...

    Yo también soy de los que recuerda. Y lo piensa. Y lo repiensa. Y no llega a conclusiones. Pero, como dices, sobrevivimos...

    ResponderEliminar
  6. Lo habrás pasado fatal y lo seguirás pasando, es el precio. No podrás odiar, aunque lo intentes, la naturaleza no te dejará, y eso en el fondo... es bueno y te dice que eres persona y que tus sentimientos, son buenos.
    Te deseo de verdad, que cada día te duela menos o lo "tragues" mas.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  7. Gracias a los dos. Estoy en proceso de "desintoxicación", pero, efectivamente, será largo.

    Besos.

    ResponderEliminar
  8. Anónimo10:35 p. m.

    Noelia, ya me imagino que no seran los mismos "terrenos", (afortunadamente para ti, creo.) me referia a los caminos del amor, a los caminos del dejar o que te dejen.
    Ya te conté que yo dejé, pero sigo acordandome de vez en cuando de esa persona y sin ninguna acritud, tampoco con pasión, intentando solo recordar los buenos momentos vividos.
    El tiempo lo cura casi todo.
    Besos
    Salud
    El Coronel

    ResponderEliminar
  9. No, coronel... Si lo de los terrenos es porque este "último adiós", sin adiós ni nada, no fue el de una relación amorosa... Ni de amigos... Ya te lo contaré algún día en persona.

    ResponderEliminar
  10. Anónimo10:32 p. m.

    Noelia, perdón por la mala interpretación, siempre pensé que era tema de amor. ¡Que fijación!
    Besos
    Salud
    El Coronel

    ResponderEliminar
  11. Ojalá cuando pasen los años este día no signifique absolutamente nada para ti. Me gustaría que llegara ese día,y ¿sabes porqué? porque eres demasiado dura contigo misma. La decisión fue suya, sólo suya; aunque ellos siempre buscan víctimas que se carguen sus culpas a las espaldas. No tienes motivos para estar triste, lo bueno de finales como estos es que suponen principios incipientes. Disfruta de la nueva vida que estrenaste hace tres años.

    ResponderEliminar
  12. Coronel, no te preocupes. Es que yo casi siempre hablo de amor -o de desamor- y ya me tienes cogido el punto.

    Victoria, muchas gracias. Como bien decías el otro día, tú eres una de las pocas personas que mejor me puede entender.

    Besos a los dos.

    ResponderEliminar
  13. Anónimo8:44 a. m.

    Para mí fue también la última noche que le ví y sentí miedo, mucho miedo,pero sobre todo y a pesar de todo, no le guardo ningún rencor. Intenté hacer las cosas lo mejor posible pero está claro que no lo conseguí.

    Afortunadamente la vida me dio otra oportunidad y cuento con vosotros que sois maravillosos.

    Algún día todo esto quedará tan lejano que nos parecerá que sólo hemos tenido un mal sueño.

    Te quiero. Un besazo.

    Conchy.

    ResponderEliminar
  14. Mami, qué va. Sabes de sobra que le echaste mucho valor y tomaste la decisión que tenías que tomar. La perfección no existe, ya lo sabes. Y la cuadratura del círculo, tampoco.

    Nosotros también estamos muy orgullosos de ti. Pero mucho.

    Un besazo, preciosa.

    ResponderEliminar
  15. Anónimo8:37 p. m.

    Se aprende tanto de las cornadas del destino. De los adioses obligados. De los olvidos a medias. Eres fuerte, Noelia. Y tienes por qué estar orgullosa de ello. Los que te conocen... lo están de ti. Y eso.... Eso vale por toda la sangre y hiel que alguien intente sacarte a través del gotero de la vida.
    Un beso enorme, mi elegante amiga

    -13-

    ResponderEliminar

Gracias por contribuir a este blog con tus comentarios... pero te agradezco aún más que te identifiques.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...